ENCUENTRO CON CRISTINA MONTE
Es posible que muchos la reconozcan por su nombre asociada a la Editorial Mis Escritos, pero Cristina es, además de editora, poeta de corazón y trayectoria.
Hoy nos encontraremos con ella a través de su palabra escrita en la casita acogedora de su Lanús, mate por medio, entre libros, impresoras y papeles, para saber más de su oficio de editora.
-¿Por qué Cristina decide encarar esta empresa familiar? ¿Hubo en esta decisión algún motivo solidario para con los escritores noveles?
-Vos misma decís que soy poeta. Como tal, he sufrido la estafa económica, pero sobre todo moral, de editoriales sin escrúpulos. Aquéllas a las que se le contrata la edición de 300 ejemplares pero sólo entregan 50; o las que convocan a certamen literario en el cual, para acceder a Premios o Menciones, antes debes participar de una antología pre-paga; o aquéllas que como parte del Primer Premio ofrecen la edición de un libro personal que nunca editan. He querido demostrarme y demostrar que desde el llano, sin recursos humanos ni financieros, se puede hacer un trabajo editorial digno, responsable y, fundamentalmente, honesto. Además, tengamos en cuenta que las grandes editoriales sólo editan libros que consideran pueden ser éxitos comerciales, rentables a su criterio, olvidando que los escritores hoy consagrados alguna vez fueron absolutamente desconocidos. En carne propia he sentido el desprecio y la discriminación de las grandes editoriales por los autores noveles. Yo soy novel, desconocida ¿cómo podría no ponerme del lado de mis pares?
-¿Se puede solventar este tipo de actividad?
-Es muy difícil cuando se comienza la actividad sin recursos económicos. De la nada. Es costosa la tecnología necesaria, altísimos los costos de promoción. Hay puertas que sólo se abren con una llave: dinero. Y cuando no lo hay, todo se dificulta. Hay que tener paciencia y, sobre todo, ser muy ordenado y moderado, financieramente hablando, para no caer en trampas económicas de las cuales luego no se puede salir.
-En la instancia del trato con el escritor antes de editar, te encontrás a veces con trabas ya sea por indecisiones, no lograr la imagen deseada para la tapa, etc.
-No he tenido trabas por indecisiones. En general el escritor sabe lo que quiere, y cuando no lo sabe, sugiero; siempre respetando a rajatabla la decisión que tome, esté o no de acuerdo con mi sugerencia. Además, mi objetivo es allanar el camino hacia la concreción del sueño del escritor/a, difícilmente ponga trabas, excepto, claro está, aquéllas de índole técnico que por mi estructura no puedo salvar aunque, en estos casos, ya no tomo el trabajo.
-En este andar, hay un momento clave, cuando el escritor recibe su libro. ¿Qué sensación te produce, considerándote como lo puedo afirmar una persona emotiva?
-Supongo que debe ser muy similar a lo que siente un obstetra cuando le entrega a una mujer su hijo recién nacido. Pero… hay un momento anterior, íntimo entre el libro y yo: es cuando bajo la palanca de la guillotina al refilar el último ejemplar, una tarea que no delego en nadie justamente porque reservo para mí ese mágico y maravilloso momento del “alumbramiento”, el instante en que el libro ya es, ya existe, está completo. Me invade la sensación de la misión cumplida y, algunas veces, según el entorno propio de cada libro, se me han llenado los ojos de lágrimas.
-Competir con grandes editoras tiene su riesgo, ¿cuál es en sí la mayor posibilidad que da este tipo de Editoriales al autor?
-En principio no me siento competidora, ni pretendo serlo, de las grandes editoriales. Si hablamos en términos netamente de marketing, cada una tiene su nicho de mercado o, como decía mi abuelo “el sol sale para todos”. Creo que editoriales como Mis Escritos, pequeñas en estructura administrativa, comercial, financiera, de recursos humanos y sin grandes aspiraciones económicas ni presiones —tené en cuenta que las “grandes” suelen ser multinacionales que responden a una casa matriz o a un grupo económico poderoso— ofrecemos al autor la posibilidad de editar su obra en tiradas cortas , algo muy ventajoso para el escritor novel que no puede asegurar la venta de la totalidad de los ejemplares editados y por ende, el recupero de su inversión.
-¿El trabajar en una empresa familiar es favorable para la labor del editor?
-Para mí es favorable. Formamos una unidad funcional en la cual cada uno, como un engranaje, tiene una función específica que no choca con la del otro. El amor, la confianza y el respeto mutuo actúa como lubricante que hace funcionar a esta unidad: Mis Escritos.
-Pasemos ahora a Cristina Monte escritora. ¿Cuándo y por qué empieza a escribir Cristina?
-Empecé a escribir desde muy chiquita, desde aquellos mensajitos que le dejaba a mi mamá al lado del plato, cuando le ayudaba a poner la mesa y que decían “te quiero”. ¿Por qué? Porque me costaba —y sigue costándome aún hoy— expresar mis sentimientos en forma verbal. Desconozco la razón pero, ya en la escuela primaria, mis redacciones eran textos muy cargados de sentimiento y llegaban muy profundamente a mis maestros quienes se emocionaban con mis escritos.
-Poetas consagrados que despertaron tu sensibilidad. ¿Y noveles?
-Quien despertó mi sensibilidad poética fue, sin lugar a dudas, Gustavo Adolfo Bécquer. Al conocerlo, ya en la escuela secundaria, sin proponérmelo viré hacia la poesía porque hasta ese momento escribía sólo prosa. Entre los noveles — ¡Ay! no debo llamarla “novel” porque la considero una grande de la literatura contemporánea— quien más ha influenciado en mi escritura, sin saberlo ella, es Graciela Wencelblat.
-Seguro tenés proyectos futuros. Uno ya se está cumpliendo que es el Programa de radio, contanos sobre él.
-No sé si llamarlos “proyectos”, tengo sueños, algunos utópicos por ser casi faraónicos pero no pierdo la esperanza ni la ilusión. Trabajo para ello, paso a paso, no tengo apuro. En cuánto al programa de radio… ¡ah! sí, era un proyecto que guardaba en un cajón, escondido, a la espera del momento oportuno. Creo que llegó, de la mano de mi compañero León Romero. Para mí es una experiencia excitante y renovadora ya que nunca había hecho radio. Si bien aún no me conforma en un ciento por ciento, creo que, como todas las cosas necesita su tiempo de maduración y aprendizaje. No me cabe duda que con el paso del tiempo lograré el programa soñado tantas veces.
-Para leer en la web a Cristina Monte poeta dónde debemos ingresar y para saber de la labor editorial dónde.
-Estoy publicada en varios sitios web pero… el mío personal, donde se puede leer algunos de mis escritos es www.cristinamonte.misescritos.com.ar; y para conocer la labor de la editorial www.ediciones.misescritos.com.ar
Pero no olvides que estos dos sub-dominios se desprenden de un sitio madre que es www.misescritos.com.ar en el cual se publican gratuitamente obras de escritores nacionales y extranjeros y que, además, a través de él organizamos certámenes literarios de poesía, cuento y novela. Sitio madre que considero mi cuarto hijo, después de Malena, Sebastián y Federico. Sitio madre que me dio, luego de mis hijos, la enorme felicidad de haber encontrado mi camino.
En este lugar, donde se respira arte y se sueña con un libro propio, a la vez que cambiamos la yerba y calentamos más agua, observo a una mujer que ha puesto todo de sí para cumplir sus objetivos, una mujer con la calma que poseen aquéllos que saben señalar sus propias metas y caminar hacia ellas con la certeza de llegar siendo los mismos desde su ser-persona.
Gracias Cristina por permitirme esta charla.

